Diversidada

poetry, human, diversity, 17 junio 2018

Carta abierta a la Humanidad
human, planet, inconformismo, society, 25 enero 2017, Barcelona

Hace poco me dado cuenta de que hay una parte sensible de mi alma que no puede comprender que este mundo funcione así. Yo me crié en una comunidad en la que todo se compartía, en la que todas las personas eran iguales e inconscientemente, como es lo que más viví, di por hecho que el resto del mundo sería así, que las personas a pesar de vivir solas o en grupos familiares, compartirían, tendrían en cuenta a los demás, aunque fuera por puro egoísmo de que son los tuyos, que pensaría también en los demás de la misma manera que en uno mismo. Obviamente fui yo la que dio esto por hecho porque nadie me lo dijo, de hecho siempre se hablaba como si las personas que no pensaban como en la comunidad no fueran tan “dignas”. Pero la realidad de este mundo es que si hay alguien empático, que se ponga a pensar o a sentir en todas las personas, que sea por la razón que sea no están bien, puedes acabar, no sé, con una  epresión por lo menos. Hace unos días estaba hablando con una amiga de cómo nos hemos acostumbrado a ver situaciones injustas y no reaccionar a ellas, a ser inmunes a los dolores de otras personas. En concreto hablábamos de las personas que piden dinero en Barcelona y los manteros. Ella atribuía la insensibilidad de las personas a los prejuicios, a la típica frase que te dicen tus padres cuando ven a un yonki “esa persona se lo a buscado” o más amablemente “si quiere el dinero para destrozarse la vida mejor no se lo demos”. Todos tenemos mil argumentos así para no entirnos mal con todo lo que pasa, llámalo prejuicios o argumentos.
Pero yo empecé a pensar… ¿En qué momento me hice yo inmune? ¿Qué es lo primero que mi cabeza no ha podido asimilar y decidí poner en un cajón de cosas por las que no preocuparse? Pues fue de pequeña, cuando no me terminaba la comida siempre me decían que no podía ser que hubieran niños en África sin comida y yo no me terminara la mía. Entonces con esa simple frase y yo con seis añitos quizás más pequeña, ya empecé a tapar mi empatía, en pos de una realidad que no podía cambiar, sinceramente no me acuerdo de la primera vez que me lo dijeron, pero sí de que fui cambiando de opinión. Al principio me afectaba muchísimo. A veces me pasaba horas llorando, y de golpe llego un día en que me inmunicé, en que ya no me afectaba que me hablaban de esos niños y
mi mente no se los imaginaba, porque es un dolor demasiado grande para que vivas con ello. Creo que se puede considerar que soy una persona muy insensible cuando me piden por la calle o en el tren, me siento mal pero no doy, a excepción de un señor que está en mi barrio que cada día te saluda con una sonrisa y ni siquiera te pide, a ese sí que le doy lo que puedo, y a veces he pensado de traérmelo a casa para que se duche, coma, duerma… Pero cada vez que me he planteado hacer algo así he pensado ¿porque lo merece más esta persona que otra? Porqué el mundo está tan lleno de personas que necesitan ayuda que no se las puede ayudar a todas. Mucha gente invierte en ONG’s porque es un movimiento más grande que puede abarcar más. Pero yo siempre he sentido que no servía de nada, o que el objetivo era muy bajo, o que es para que una empresa desgrave, y al final todos sabemos cómo funcionan las empresas, cuánto dinero creéis que invierte una ONG en darse a conocer en publicidad, o en gestionar el dinero de los socios, no es una información investigada ni contrastada. Seguro que hay una ONG que hace las cosas bien, pero a mí básicamente no me parece una solución. Y lo que me parece peor de algunas de estas
corporaciones es que intenten hacer sentir mal a las personas poniendo imágenes de niños desnutridos en horarios de comida mientras tú tienes tu plato enorme que probablemente si no hubieras visto el anuncio no te
terminarías. Y al final lo que consiguen es inmunizar a la gente, porque de nuevo es demasiado para asimilar. Para mí la solución sería que la focalización de todo no fuera el dinero. ¿Tan poco sentido tendría un sistema humano? En el que en primer lugar estuvieran las personas? Hace poco aquí en Barcelona salió elegida la alcaldesa Ada Colau. Yo había visto un vídeo en el que hablaba de ofrecer casa a la gente necesitada. No sé en qué contexto estaba hablando ni de qué manera pretendía aplicarlo. Pero yo empecé a pensar ¿cómo haces en un sistema como el actual darle una casa a alguien? Le regalas el alquiler de los meses que no pueda pagar? Llamadme egoísta pero eso es injusto para las personas que tienen dos trabajos para conseguir pagar un alquiler. Básicamente ¿en base a qué criterio puede un gobierno o cualquier persona decidir a quién ayuda y a quien no? Porque tengas más hijos o una madre de 97 años. A mí esto me hace estallar la cabeza!! No veo una manera lógica ni justa de resolverlo y aún peor puesto a repartir las “riquezas de un país” para que las personas tengan una vida digna… ¿por qué no hacemos una unión mundial para que las personas que viven en condiciones inhumanas puedan vivir mejor? Sinceramente creo que si cogiéramos toda la riqueza de este mundo, y con riqueza me refiero a comida recursos naturales, animales…, podríamos vivir todos dignamente. Pero también creo que puede ser que yo tuviera que vivir en menos condiciones de las que vivo. Osea que empieza a pensar en las personas que tienen más dinero, contra más dinero más cosas perdería. Y ¿en qué sistema vivimos?¿que mueve el mundo? El dinero. La realidad es que aunque alguien con mucho dinero intenta hacer algo bueno… Supongo yo que siendo muy muy sensible podría invertir un 70% de su dinero, y yo que sé hacer otra ong en la que la gente no sabe si creer y hacer un pueblo sostenible en algún sitio con pocos recursos, pero después de haberse gastado tanta parte de su dinero probablemente no pueda hacer mucho más, a donde quiero llegar es a que es un pez que se muerda la cola. Las cosas están hechas de tal manera que cuesta mucho hacer algo. Como podemos pensar en hacer algo en un mundo en el que está aceptado que se gana dinero con las guerras, en un mundo en el que hay una persona o personas, que seguro que manda mucho, que gana dinero con una guerra y no le importa, en el que la mayoría de empresas de armas están subvencionadas por los bancos, esos mismos donde dejamos el dinero, pensando que estará seguro, y ni nos enteramos de que quizás la principal inversión de ese banco es en armamentista, ¿por qué sabéis qué? El armamento es un negocio seguro. De pequeña por cosas de Disney y tal creía que siempre había un malo y un bueno, el malo era Bush porque hacia guerras para ganar dinero, y el bueno yo que sé… Zapatero, porque quería repartir las cosas, la verdad que ya entonces era más fácil de identificar al malo que al bueno, pero bueno sea como sea, el héroe de la primera catástrofe que yo vi, el atentado del 11-S, llegó años después, Barack Obama algún en la misma posición de Bush pero “bueno”, presidente de los Estados Unidos, tenía tanto poder para mí, si un presidente podía crear una guerra también podría pararla, ¿no? Ilusa de mí, no entendía que todo era política que por más tonto que se Bush no es el malo de la película porque no basta con acabar con él para que las cosas vayan mejor. Y en este momento entendí que el sistema estaba gobernado por el “dinero”. En pos de que las personas que tienen dinero tengan más dinero y el resto sobreviva “trabajando en trabajos que odian para comprar mierdas que no necesitan” El club de la lucha – o directamente mueran por falta de recursos.

La solución es muy simple un SISTEMA HUMANO pero va mucho más allá de cubrir las necesidades básicas… Imaginemos por un momento un mundo ideal en el que existiera un sistema para que todas las personas tuvieran un hogar y comida digna, sin guerras políticas, pudieran acceder a un trabajo. ¿Qué pasaría? ¿cómo serían las personas? ¿Desagradecidas?, ¿querrían salir del sistema porque es demasiado bonito?, ¿existiría igualmente algún
interés económico que fomentará el odio de alguna manera hacia algún segmento de personas? Probablemente pasarían estas cosas y cosas peores ¿sabéis por qué? Porque no estamos preparados. No estamos preparados para tenerlo todo porque somos inmaduros, nos enfadaríamos entre nosotros porque al de Sarrià le ha tocado una casa
mejor o cualquier chorrada así. Nuestras mentes están tan metidas en el sistema que aunque todo lo de fuera cambiara no serviría porque seguiríamos pensando igual. Por lo que la única manera de arreglar el mundo es concienciar a las personas de cómo es este mundo. Y que ellos mismos lleguen a la conclusión de que no funciona porque a partir del dolor de algo que no funciona por ningún lado puedan reunir las fuerzas para cambiar las cosas. No sirve de nada cambiar el aspecto de las cosas si nuestra “mente” “ alma” “conciencia” no está preparada.

No pretendo dar una lección, solo desahogarme y aclarar mis pensamientos sobre cosas que tenía guardadas; cosas que pesan sin saberlo.

Muchas gracias!

Aura Torné i Orús